Ahora me toca a mí
Cuando se consolida una relación y se toma la decisión de vivir con la otra persona y crear un proyecto de vida en común, ambos miembros de la pareja deben aprender su nuevo papel de cónyuges y encarar cambios importantes en su estilo de vida, a fin de lograr un acoplamiento entre ambos.

Por Liliana López Valdez

Es entonces cuando se conoce la verdadera personalidad de la pareja y cuando resaltan las similitudes y las diferencias que existen entre ambos, pues provienen de familias con costumbres y necesidades diferentes. La pareja debe tener la capacidad de negociar para comenzar con el pie derecho su vida matrimonial.

Mantener el diálogo, la comunicación y comprensión en la pareja, así como emprender tareas compartidas, incluyendo labores domésticas, es un paso importante para una relación firme.

Atrás quedaron los tabúes del machismo. La realidad en México es que la mayoría de los matrimonios aporta económicamente al hogar, por lo que las labores del hogar deben ser repartidas, de esa manera la convivencia será más sana y al final del día tendrán más tiempo para disfrutar de la convivencia y el romance.

Además se ha comprobado científicamente que los hombres que comparten las tareas domésticas mejoran la armonía en la pareja y podrían tener una vida sexual más satisfactoria.

En general, cuantas más tareas domésticas hacen los hombres, más felices están las mujeres. Un resumen de dicha investigación fue publicado en el sitio web de la organización Council of Contemporary Families (CCF).
La percepción de las mujeres sobre la equidad y la satisfacción matrimonial aumentan cuando los hombres hacen más tareas en el hogar, esto ayuda a que la pareja atraviese por menos conflictos.