Una pedazo muy importante en la celebración de la boda es compartir un hermoso pastel o como acostumbran llamarlo en algunos países como España o Argentina La torta de boda.
Elegirlo es un paso primordial dentro de la organización de la fiesta, y por lo general los novios o la pareja deben tener en cuenta el número de invitados y el presupuesto con el que se cuenta para decidir que tipo de pastel ordenar.
Algunas parejas deciden nombrar a algún matrimonio como "padrinos de pastel" en quienes depositan la responsabilidad de contratar al pastelero y pagar su precio.
Se dice que en la antigua Roma los novios no estaban legalmente casados hasta que comían juntos. En este entonces un sacerdote rompía una torta de trigo sobre la cabeza de la novia y todos los presentes recogían las migajas. En esa época existía la creencia que este ritual traía suerte y fertilidad. Después se agrupaban pequeños pastelillos y los novios debían besarse junto a ellos sin que se caiga la torre de pasteles. Si caía, los invitados le lanzaban los pastelillos a los cónyuges para terminar comiéndolas entre todos.
La tradición de lo que hoy conocemos como el pastel de bodas data del siglo XVII y fue idea de una panadero francés.
A lo largo del tiempo el pastel de boda se ha transformado poco a poco hasta llegar a nuestros días en que existen sofisticados diseños, colores, sabores y muy variadas dimensiones.
Al realizar la elección del pastel se debe tener en cuenta el tipo de boda que se va a realizar, es decir, si existe algún tema principal para la decoración y elección de colores. Por ejemplo si se toma de base la influencia marroquí, los colores de los manteles serán muy fuertes y saturados orientados a los terracota, el pastel en este caso tendrá que tener influencias de los mismos diseños y colores que se esta utilizando en el evento.
En décadas anteriores, los muñequitos del pastel solían utilizarse para coronar el último piso que conformaba una torre de pan y merengue. Actualmente es común la utilización de un ramillete de flores o figuras de fondant y esto último es en el caso de que todo el pastel sea de este tipo.
Otro punto a considerar es la elección del sabor. Hoy en día se ha roto con todo el protocolo del tradicional pastel sabor vainilla y es muy común asistir a bodas dónde el pastel es de chocolate y apetitosas fresas cubiertas de chocolate y nuez. Existen una gama de sabores y combinaciones, para esto un buen pastelero puede proporcionar una asesoría más acertada de acuerdo al gusto paladar de los novios.