Los secretos de la cocina
de tu suegra
No pretendas querer aprenderte todo lo que ella sabe solo unos platos que ella te enseñe para dedicarlos con mucho amor a su hijo

Por Rudy Eres

Los recién casados regresan de la luna de miel y comienza la verdadera vida matrimonial en el día a día, donde los flamantes esposos inician una vida compartida y donde la cena es uno de los momentos más importantes del día. Él llega de trabajar y tú lo esperas con la cena que ambos compartirán mientras charlan acerca de las circunstancias que cada uno ha vivido durante el día de trabajo. En esta instancia, muchas esposas que se inician en la cocina de cada día se preguntan si es buena idea manejarse sólo con el menú que han heredado de sus madres o intentar incorporar también algunos de los platos de la suegra que tanto agradan a su esposo. Para muchas mujeres éste es un gran desafío, pues desde cierto punto de vista, intentar emular el estilo de cocina de la suegra podría parecer un acto de competencia para complacer al esposo. Sin embargo no se trata de “competir” con la suegra sino todo lo contrario, ya que aprender algunos secretos de la cocina de tu suegra puede ser también una manera de estrechar vínculos con ella a través del arte culinario.

Esto es algo que puedes comenzar a practicar desde el plano del noviazgo, mientras compartes en casa de tus suegros puedes ayudar a la madre de tu novio en la cocina y pedirle que te enseñe algunos de sus secretos culinarios que tu futuro esposo tanto aprecia y disfruta. Lo importante es mantener un perfil bajo, nunca intentes demostrar que tú sabes más que ella o que tu intención es no sólo robarte a su hijo sino también todas sus recetas de cocina. Debes tener tacto y mesura, aprendiendo humildemente lo que tu suegra desee enseñarte. No pretendas querer aprenderte todo lo que ella sabe y siempre deja en claro que tú sólo intentarás preparar algunos de los platos que ella te enseñe para dedicarlos con mucho amor a su hijo durante la vida de casados. No te muestres competitiva sino agradecida, y deja que sea ella quien dé el primer paso eligiendo alguno de los platos que tanto le gustan a él.

Cuando la boda se haya consumado y la vida de esposos se haya iniciado, no dejen de visitar asiduamente a los padres de ambos, es muy importante continuar reuniéndose alrededor de una magnífica cena en casa de los familiares al menos una vez a la semana. Pero también es un detalle importante invitar con regularidad a tus suegros, al igual que a tus padres, a cenar a casa. Allí podrás demostrarle a tu suegra los secretos culinarios que has aprendido de ella y también agasajarla con algún plato que aprendiste de tu mamá. Invítala de vez en cuando a que te ayude a preparar alguna de sus comidas en tu propia casa siendo tú la anfitriona pero recibiendo su supervisión en los detalles. Esto hará que tu suegra se sienta orgullosa de su nuera y comprenda que su hijo está en muy buenas manos. Lo que muchas mujeres no saben o desconocen es que algunos de los platos que más gustan a los hombres son preparaciones sencillas que sus madres han hecho desde que eran muy pequeños; la manera de preparar un sandwich a media tarde, con pocos ingredientes pero mucho amor; una simple avena durante el desayuno del domingo mientras mira televisión o un café con tres de sus galletas preferidas podrían ser todo un milagro para el ahora flamante hombre de la casa. Pregunta, averigua, observa a tu suegra y sorprende a tu esposo con alguno de esos detalles culinarios traídos de la cocina de tu suegra que harán de tu nido de amor una experiencia más encantadora y llena de sabor.